***Lina Galvez y el agotamiento social de las mujeres

El agotamiento social de las mujeres

En la familia, el acceso a los recursos y el reparto de los trabajos y los tiempos se dan en condiciones de desigualdad, generando conflicto, discriminación e incluso violencia

Las mujeres y las niñas son las responsables culturales de los cuidados, empleando un número considerable de horas al día que limita su participación en otras actividades

La multiactividad de tareas lleva a las mujeres al agotamiento social de sus múltiples roles sin permitirles tener tiempo para garantizarse una vida digna

La feminización de la pobreza es un hecho probado estadísticamente. Sin embargo, la brecha entre mujeres y hombres no suele ser tan abultada como podría pensarse dadas las brechas de género en empleo, renta, patrimonio, acceso al crédito o en la familia. Primero, esto tiene que ver con la forma en la que se mide la pobreza donde la familia es una unidad ausente de conflicto y discriminaciones internas. Y segundo, con la aproximación a la pobreza como una cuestión monetaria, cuando tiene un carácter multidimensional. Ambas cuestiones responden a la limitada aplicación del enfoque de género en la construcción estadística y el análisis social y económico. 
En primer lugar, hay que tener en cuenta que las estadísticas sobre pobreza miden los ingresos de los hogares en su conjunto y el total se divide entre unidades de consumo asumiendo que todos los miembros disfrutan de un reparto equitativo de los recursos. Sin embargo, es importante recordar que la familia es, en palabras de Amartya Sen, un lugar de conflicto cooperativo.

Si bien es cierto que miembros de una familia sin ingresos propios se benefician del acceso a los recursos familiares estableciéndose una dinámica cooperativa, no es menos cierto que tanto el acceso a esos recursos como el reparto de los trabajos y los tiempos se dan en condiciones de desigualdad, sobre todo con relación al género o la edad, generando conflicto, discriminación e incluso violencia.

Así existen innumerables evidencias históricas y actuales de las menores calorías y proteínas a las que acceden las mujeres frente a los hombres en los hogares con bajos ingresos, o la diferente apuesta por la inversión en educación de las familias primando a los varones, o el desigual y discriminatorio reparto de los trabajos y los tiempos de las obligaciones domésticas. Son las mujeres y las niñas, las responsables culturales de esos cuidados empleando un número considerable de horas al día que limita su participación en otras actividades, incluidas las vinculadas con su educación, su participación en los asuntos de la comunidad, su propio descanso, o asegurarse los ingresos necesarios para vivir una vida libre de pobreza y exclusión social.

En segundo lugar, la pobreza es un fenómeno muy complejo en el que intervienen muchos factores interconectados, también sin expresión monetaria. Esa fue la línea abierta por Amartya Sen con su enfoque de las capacidades y la seguida por Sabina Alkire y James Foster cuando crearon el índice de pobreza multidimensional. También la estadística pública europea ha sido sensible a esa multidimensionalidad, elaborando el índice de riesgo de pobreza y exclusión social (AROPE), donde al indicador de ingresos monetarios se añaden el de baja intensidad laboral y el de privación material severa.
Para observar la pobreza es esencial no sólo analizar la cuantía de la renta, sino también tener en cuenta la riqueza, las posibilidades de consumo, la baja intensidad laboral y la incidencia del paro, los índices de desigualdad o la protección que ofrecen ante la vulnerabilidad las políticas públicas o el acceso a servicios públicos de calidad. Y aunque se suele olvidar, también hay que considerar la disponibilidad y autonomía sobre el tiempo.
De ahí que comencemos a hablar, también en las sociedades opulentas, de la “pobreza de tiempo”, definida como el hecho que comporta que algunas personas no dispongan de suficiente tiempo para descansar o acceder al ocio después de haber dedicado el tiempo requerido a sus trabajos, pagados y no pagados —los cuidados—, al estudio o a cubrir otras necesidades básicas para la vida como el cuidado personal.
La pobreza de tiempo no sólo nos permite ver qué ocurre a escala individual, sino también cuáles son las dinámicas del hogar, sobre todo en relación con las desigualdades de género. Además, la pobreza de tiempo no sólo nos permite ver la falta de tiempo y la diferencia entre los distintos individuos, sino también la intensidad del trabajo. Especialmente, la compatibilización del trabajo de cuidados con otros trabajos, que en las encuestas de empleo del tiempo aparecen como actividades secundarias. Se trata de una multiactividad de tareas que es especialmente relevante  para las mujeres y que las lleva a la social depletion o agotamiento social de sus múltiples roles sin permitirles tener tiempo para garantizarse una vida digna, sobre todo cuando se combina con las otras dimensiones de la pobreza, ya que la pobreza de tiempo les impide disponer de tiempo o flexibilidad horaria para ofertar su trabajo en condiciones de garantizarse la autonomía financiera, formarse, acceder a los recursos básicos o a los mínimos cuidados que les garanticen una vida digna y saludable y plenamente integrada en sus comunidades o sociedades.
***Lina Gálvez es catedrática de Historia e Instituciones Económicas de la Universidad Pablo de Olavide, de Sevilla, y directora del Observatorio GEP&DO.

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Nuevas imputaciones en Colombia por caso Papeles de Panamá

Cinco millones de dólares hacia paraísos fiscales.En octubre pasado autoridades judiciales colombianas legalizaron la captura de cuatro reconocidos empresarios, acusados de cometer delitos como estafa, fraude procesal, enriquecimiento ilícito, lavado de activos y concierto para delinquir.

Entre los detenidos sobresalió Luz Mary Guerrero Hernández, accionista y representante legal de Efecty, empresa del grupo Servientrega, quien junto a otras personas habrían movido de manera ilegal más de cuatro millones de dólares.

De igual modo fue arrestado el representante legal de la firma Mossack Fonseca Co. Colombia S.A.S, Juan Esteban Arellano Rumazo, como responsable de las asesorías ilegales a los empresarios.

Según el ente acusador, la oficina en Colombia de Mossack Fonseca tenía montado todo un aparato para que empresas colombianas a través de la venta falsa de facturas pudieran sacar dinero del país y remitirlo a cuentas en las Bahamas. Supuestamente, los empresarios colombianos tenían pleno conocimiento de la conducta ilegal en la que estaban incurriendo y aun así decidieron cometerla.

Los 24 nuevos implicados dados a conocer este martes habrían utilizado como fachada las empresas para pagar servicios que nunca se recibieron en el exterior y que, con base en la investigación, se evidenció que eran fachadas de Mossack Fonseca.

En Panamá, Costa Rica, España y Reino Unido estaban ubicadas las empresas fachadas, el dinero iba a una sola entidad en Bahamas, acotó la fiscalía.

Hasta el momento hay 44 colombianos con imputaciones relacionadas con la investigación de los llamados Panamá Papers desde que se dio inicio al proceso en este país en octubre pasado http://prensa-latina.cu/index.php?o=rn&id=136603&SEO=nuevas-imputaciones-en-colombia-por-caso-papeles-de-panama

Racismo, conservadurismo y otros ismos la ignorancia del poder nunca tenido

***¡LA ESPAÑA RURAL ES FASCISTA Y RACISTA!

¿Estamoon de ciertos sectores del medio rural en España?
Hace casi un año y medio, un dirigente agrario me reconocía la preocupación existente en su organización por el hecho de que sus bases cada vez reaccionaban de forma más conservadora ante los problemas, y por la dificultad de introducir posiciones y debates más amplios.
Convertir los sentimientos de abandono, frustración e incomprensión en movilización política, es algo relativamente fácil, justo y legítimo. Sin embargo, cuando se adereza con la cuestión identitaria sin espacio para el debate y se identifican enemigos absolutos sin tener en cuenta que quizás podrían introducir elementos a considerar, empezamos a tener un problema. Observo desde entonces una deriva política preocupante en ciertos sectores sociales del mundo rural, que, sintiéndose menospreciados o atacados, reaccionan encerrándose cada vez más en sus principios, y evolucionan hacia posiciones que nada tienen que ver con la defensa del mundo rural. Seguí con atención la convocatoria y extensión en redes sociales de la manifestación del pasado 30 de septiembre en Córdoba y estoy siguiendo la próxima manifestación masiva que se está preparando para el 3 de marzo con el mismo lema. “En Defensa del Mundo Rural y sus Tradiciones”.
Cada vez más frecuentemente, asisto con estupor, a conversaciones de bar, en los mercados, o en el vermut de la fiesta, cargadas de comentarios que, sin más, pasan de defender la caza o la necesidad de controlar la fauna salvaje, al ataque feroz a las organizaciones ecologistas, y de ahí, también sin más, a la defensa, cómo no, de España y sus tradiciones. Me preocupa ver banderas españolas preconstitucionales en manifestaciones por el agua, y me preocupa cuando algunas personas representantes de las organizaciones convocantes transigen con que aparezca la foto del “caudillo” y luego no se desmarcan. Cuando en algunos chats o grupos de comunicación, siempre sobre los mismos temas, se ven comentarios directamente fascistas o racistas, me pregunto, ¿dónde está todo el esfuerzo impulsado en las últimas décadas – no años, décadas – en defensa de la soberanía alimentaria y de un mundo rural vivo?. ¿Dónde está el esfuerzo por hacer entender que el futuro del medio rural depende de manera fundamental en la capacidad de apertura y solidaridad?.
La estrategia reaccionaria y de autodefensa se desarrolla en varios pasos: 1. Sentimiento de abandono y menosprecio de los valores y la forma de vida rural – cuestión con la que estoy de acuerdo –  2. Se identifican, de forma simplista, valores rurales con ciertas actividades como la caza, la pesca, o la tauromaquia, que se elevan a la categoría de identitarias, olvidando que hoy el mundo rural no es un espacio aislado del resto de la sociedad y que hay personas a las que les gustan estas actividades y otras a las que no. 3. Se reducen problemas complejos, como el futuro de los regadíos y las políticas de aguas, el control de la fauna salvaje, los incendios forestales o las condiciones de trabajo de los temporeros agrícolas, sobre los que toda la sociedad tenemos derecho a opinar, a una cuestión donde las necesidades de la población rural o agraria se contraponen a las de la urbana. 4. Se identifica a un colectivo o grupo como enemigo. La sociedad urbana – los partidos urbanos que no entienden – o de forma más grave, a las organizaciones ecologistas, o a las propias personas ecologistas.
Con este caldo de cultivo, debemos tener en cuenta que, como explica la moderna sociología política, no es el electorado el que elige a sus representantes, sino que son más bien los partidos políticos quienes deciden cuáles son sus grupos meta. Para ellos se trata de analizar en torno a qué cuestiones se unen las mayorías ciudadanas, elegir bien los temas aglutinadores y sumar una coalición social y políticamente compatible que sea capaz de alcanzar mayorías[1].  Sin embargo, la relación entre temas aglutinadores y el voto a favor de una determinada opción política no es automática, sino que influye también el nivel de politización o conciencia de los grupos, y esto se puede o se debe favorecer desde un actor externo. Por ello, me hago varias preguntar para tratar de comprender lo que observo:
1. ¿Conviene comparar con lo que está sucediendo en otros países como Francia, Reino Unido, Alemania, o Austria?.
No puedo dejar de preocuparme por el advenimiento de partidos de ultraderecha o fascistas en toda Europa. Todos estos partidos se han construido sobre elementos comunes, pero también sobre grupos de electores similares. Observo con preocupación cómo en general en todos ellos el electorado rural y agrario conforma una de sus bases. El ejemplo más evidente lo encontramos en el caso de la primera vuelta de las elecciones presidenciales francesas de 2017. Allí el sector agrario y ganadero distribuyó su voto; un 60% a favor del Frente Nacional de Le Pen, otro porcentaje de en torno a un 30% votó por Fillón y Macron y un porcentaje pequeño votó por la Francia Insumisa. Pero, además, es preocupante que donde encontró Le Pen su granero de votos rural fue en el pequeño y mediano campesinado, en las personas jubiladas del régimen agraria y entre el sector obrero del campo. Curiosamente, las personas vinculadas a la agroindustria o a la agricultura a gran escala optaron por el voto liberal que representaba Macron.
2. ¿Dónde está el voto más reaccionario en España y por qué no ha surgido todavía un partido de ultraderecha?
En los últimos meses se han publicado numerosos artículos que plantean esta pregunta. Las explicaciones son compartidas, aunque se pone el énfasis en unas u otras cuestiones; entre las razones evidentes está la propia herencia, larga y cercana, de la dictadura franquista. Otra es que la propia configuración del Partido Popular (PP) y su origen en Alianza Popular, integró a personalidades importantes y fuertes del régimen fascista que arrastraron al electorado más conservador. La tercera de las razones tiene que ver con el hecho de que la ultraderecha española no se ha “modernizado”, ni tan siquiera en la estética como hizo la alemana y mucho menos en las formas. Por último, las diversas facciones de la ultraderecha española están permanentemente a la gresca entre ellas.
3. ¿Tiene el Partido Popular algo que ver en este proceso al que asistimos en el mundo rural español?
Situando entre el 0 y el 10 todo el rango ideológico, en el que el 0 es la extrema izquierda y el 10 la extrema derecha, todos los análisis de la base social y electoral del PP les sitúan en un rango ideológico que va desde el 6 al 10. Sin embargo, el precipitado proceso de ruptura del Régimen del 78 y la quiebra del bipartidismo que de facto ha existido durante los últimos 40 años, puede haber acelerado movimientos que todavía hoy no alcanzamos a saber dónde acabarán.  Por una parte el surgimiento de Ciudadanos como fuerza en el espectro conservador-liberal le ha restado en torno al 10% de los votos justo en la parte más liberal 6 – 7. Por otra parte, y pensando en clave electoral, el PP sabe que si quiere volver a ser un partido hegemónico tiene que tratar de recuperar parte de esos votos y desde luego afianzarse en los extremos situados más a la derecha. Tras el fracaso de VOX, podemos considerar que el Partido Popular ha elegido la vía más fácil, rápida y rentable, y para ello, y se apoyan allí donde las estadísticas les dan mayor fuerza: por desgracia en el medio rural.
No es una estrategia torpe, para nada. Los analistas del Partido Popular saben que 25.000 votos en las 25 provincias más rurales suponen la diferencia entre tener 30 diputados más o menos que el PSOE y Unidos Podemos, repartidos entre ellos. Afianzar los elementos culturales e identitarios es lo más práctico. El PP ha disfrutado de la casi total hegemonía electoral en el mundo rural hasta las últimas elecciones municipales en las cuales, y a pesar de que siguieron saliendo vencedores, el voto se dispersó en un grado nunca conocido desde las primeras elecciones municipales de la democracia en el año 1979.
4. ¿Está haciendo alguien este trabajo de aglutinación?
Yo me arriesgaría a decir que sí. Este conjunto de temas identitarios que se erigen en la “esencia de la ruralidad “, han ido tomando forma desde hace apenas medio año. El 12 de Julio de 2017 se constituyó la “Alianza Rural Española” formado por 150 organizaciones y liderada por ASAJA, la Real Federación de Asociaciones de Caza de España o la Asociación Internacional de la Tauromaquia. Desde entonces, se han celebrado nada menos que 6 asambleas.
En su documento fundacional se plantean entre otros temas, “La importancia de estar unidos en un frente común ante los múltiples agravios que se padecen de forma endémica y por diferentes organizaciones amparadas bajo la denominación de ecologistas, que pretenden en sus acciones la aniquilación de las tradiciones y supervivencia de las gentes que viven en el mundo rural” Entre las organizaciones integrantes destacan dos partidos políticos “Acción Nacional Ibérica. ANATUR” y “Tradición y Futuro”.  Lo que me resulta relevante es que en el año justo que llevamos de legislatura, el Partido Popular, ha presentado hasta 8 iniciativas distintas relacionadas todas con las propuestas de esta Alianza.
Retos del movimiento por un mundo rural vivo
Dicho todo esto, no me gustaría terminar el artículo sin pensar en las responsabilidades que existen en otros ámbitos sociales y políticos para que estas visiones del mundo rural triunfen y sobre todo, en los retos que tendríamos que asumir por nuestra parte.
Para empezar por algo que en principio no es negativo, pero que está jugando a la contra. El avance del movimiento animalista es un hecho innegable que merecería un análisis profundo. Han tenido la virtud de plantear cuestiones éticas que el antropocentrismo dominante no nos había permitido analizar hasta la fecha. El movimiento animalista puede resultar un aliado social importante en muchos temas como, por ejemplo, la crítica del modelo de ganadería industrial, o la conservación de la biodiversidad. Sin embargo, vincular sin más el animalismo con el ecologismo, desde mi punto de vista es un error que ha  hecho que ciertos mensajes salgan del movimiento animalista como si fueran del conjunto del movimiento ambientalista. Es evidente que ciertos ámbitos radicalizados del animalismo pueden ser ofensivos y agresivos, y los escarceos de las organizaciones ecologistas con estos sectores buscando impacto mediático les acaba situando en el mismo lugar sin matices, lo que ha provocado reacciones de autodefensa del propio sector agropecuario sin que se hayan producido muchos esfuerzos por ninguna de las partes para comprender las posturas.
Pero donde me quiero fijar es en otros dos espacios. Por una parte, en la responsabilidad histórica de los partidos políticos de izquierdas, que no han comprendido el mundo rural y que han considerado históricamente que el sector primario era atrasado y que estaba llamado a desaparecer. Nunca han entendido el potencial de transformación de la economía campesina y comunitaria, ni del modelo social y familiar de producción y no han hecho mucho esfuerzo por tratar de profundizar en ello. Tampoco han comprendido los valores que sustentan las sociedades rurales y que serían necesarios para un nuevo modelo de desarrollo. En cierta forma, por simple incomprensión, dejaron el terreno rural a la derecha clásica. En los últimos años las banderas de la soberanía alimentaria y de la defensa de un mundo rural vivo han prendido en sus planteamientos, pero quizás haya llegado un poco tarde, y en todo caso, ahora falta defenderlos y extenderlos como alternativa.
Por otra parte, ¿cuál es la responsabilidad de las organizaciones agrarias y movimientos sociales que desde hace ya 20 años hemos ido sembrando la idea de la soberanía alimentaria, articulando diferentes plataformas y redes por un mundo rural vivo? Sabemos que somos cientos de grupos más o menos numerosos y miles de experiencias.  Nos reconocemos como alternativa de futuro para el mundo rural, para el sector agropecuario, para el medio ambiente y para alcanzar un mundo sin hambre. Tenemos propuestas de profundidad y calado, y sin embargo, no sé hasta qué punto hemos dado pasos para tratar de ganar terreno en los límites de nuestra comodidad ideológica, o para debatir con los sectores que defienden otro modelo, o incluso para arriesgarnos a plantear y defender las propuestas en un plano más institucional. En el fondo estamos dejando de ejercer nuestra responsabilidad como actor social y político y nuestra debilidad acaba por dar espacio a estos otros movimientos y sectores que dicen defender al mundo rural.
 

03 Dic 2017
Fernando Fernández
Consejo Editorial
Revista Soberanía Alimentaria, Biodiversidad y Culturas
 Este artículo fue publicado de manera integra en el N.º 30 de la Revista Soberanía Alimentaria, Biodiversidad y Culturas. El título ha sido modificado con el consentimiento del autor http://www.soberaniaalimentaria.info/numeros-publicados/61-numero-30/476-portada-30

Lxs H……. Congresistas que no votaron por la JEP Colombianxs y la paz al hoyo


Los senadores que votaron No
Viviane Morales (P. Liberal)

Nidia Marcela Osorio (P. Conservador)

Hernán Andrade (P. Conservador)

Jorge Hernando Pedraza (P. Conservador)

Juan Samy Merheg (P. Conservador)

Juan Diego Gómez (P. Conservador)

Juan Manuel Corzo (P. Conservador)

Los ausentes 
Sandra Elena Villadiego (la U)

José Alfredo Gnecco (la U)

Eduardo Pulgar (la U)

Sofía Gaviria (P. Liberal)

Álvaro Ashton (P. Liberal)

Luis Fernando Velasco (P. Liberal)

Nora García (P. Conservador)

Olga Suárez Mira (P. Conservador)

Nadia Blel (P. Conservador)

Luis Emilio Sierra (P. Conservador) 

Fernando Tamayo (P. Conservador/ excusa médica)

No votaron 

Cambio Radical
Arturo Char 

Carlos Fernando Galán 

Rosmary Martínez

Antonio Guerra de la Espriella

Bernabé Celis

Germpan Varón

Carlos Motoa 

Juan Carlos Restrepo

Daira Galvis 

Centro Democrático

Álvaro Uribe Vélez 

María del Rosario Guerra de la Espriella

Paloma Susana Valencia Laserna

Rigoberto Barón

Susana Correa Borrero 

Alfredo Rangel Suárez 

Iván Duque Márquez 

Fernando Nicolás Araujo Rumie 

José Obdulio Gaviria Vélez 

Orlando Castañeda Serrano 

Daniel Alberto Cabrales Castillo 

Everth Bustamante García

Alfredo Ramos Maya 

Jaime Alejandro Amín Hernández 

Ernesto Macías Tovar 

Thania Vega de Plazas 

Carlos Felipe Mejía Mejía 

Paola Andrea Holguín Moreno 

Nohora Stella Tovar Rey 

Honorio Miguel Henríquez

A lidiar con Reyes y Virreyes cosas de nacionalidades y en bancarrota

  1. El economista y profesor estadounidense Joseph Stiglitz ha criticado la actitud alarmista que tienen los partidos políticos españoles tradicionales con respecto a los nuevos movimientos. “No es un miedo justificado. En todo caso el PP sí es uno de los causantes de que España esté en bancarrota. No solo por la corrupción asociada al partido, sino también por el hecho de que estuvieran tan íntimamente vinculados con la burbuja inmobiliaria que provocó la bancarrota”, ha expresado Stiglitz en una entrevista a ‘Vanity Fair’, citada por Europa Press. 

Stiglitz subraya que este “miedo electoralista” es un fenómeno que ocurre “en todas partes”, ya que los partidos de derecha “meten miedo cuando no pueden convencer a la gente con argumentos”.
Asimismo, el ganador del Nobel de Economía advierte que el PIB no es un indicador muy bueno del éxito económico de un país, y opina que es “cínico” afirmar que España ha tenido éxito cuando la tasa de desempleo alcanza un 23%. “Sería todavía más elevada si tanta gente con talento no se hubiera marchado del país”, añade. Además, Stiglitz estima que con el ritmo actual, España tardará “años, quizá una década, en volver a ser una economía normal”.
Con respecto a la expansión de los movimientos independentistas, así como de extrema derecha, son otro síntoma “del fracaso de la zona euro” que ha conseguido “extender la depresión y recesión, el desastre por toda Europa, y esto ha generado apoyo a partidos que amenazan la continuidad”. En la opinión del economista, la situación se puede resolver de tres maneras: a través de una reforma de la zona euro, una separación completa, o la creación de un euro más flexible.
Comentando la actual crisis migratoria…

según Area Cúcuta se restituyen tierras a mujeres  Colombia 

Mediante fallo judicial, el Tribunal Superior del Distrito Judicial de Cúcuta, Sala Civil Especializada en Restitución de Tierras, ordenó devolver los predios a dos familias nortesantandereanas. Con la sentencia, serán garantizados los derechos de estas personas como víctimas del conflicto armado.

Las mujeres cabeza de hogar, víctimas del conflicto que se vivió en esta zona del departamento al finalizar la década de los 90, luego de que sus compañeros sentimentales fueran asesinados por grupos paramilitares, se vieron obligadas, junto a sus hijos menores de edad, a desplazarse hacia la ciudad de Cúcuta.

El director territorial (e) de la URT en Norte de Santander, Fabio Camargo, aseguró: “Después de que esta zona ha estado históricamente azotada por distintos actores armados, hoy la justicia se ve reflejada en estas entregas a personas que, además, son madres cabeza de familia. Sin duda alguna las mujeres son sumamente importantes en este proceso. Ellas, además de víctimas, han soportado las dificultades sociales y económicas que trae esta afectación”.

Gracias al trabajo mancomunado entre la Fuerza Pública, la URT y demás instituciones comprometidas con el proceso, en Norte de Santander los jueces han emitido 79 sentencias que ordenan restitución de tierras en los municipios de: Tibú, Ocaña, Ábrego, El Zulia, Villa del Rosario, San José de Cúcuta y Aguaclara, devolviendo a los solicitantes cerca de 1.850 hectáreas.  


http://www.areacucuta.com/mujeres-de-tibu-victimas-de-las-auc-recuperaron-sus-tierras/?utm_content=buffer2ac7e&utm_medium=social&utm_source=twitter.com&utm_campaign=buffer

La PAZ sólo queda en el Nóbel, indignación en Colombia por la muerte de la niña indígena Wayuu 

Tomado de el Diario El Heraldo Colombia

noche del martes murió en la Clínica de la Costa de Barranquilla una niña wayuu de tres meses de nacida por desnutrición aguda severa, según se informa en la historia clínica de la menor.

https://www.elheraldo.co/barranquilla/null

El líder wayuu Javier Rojas aseguró que “lo más indignante de esta muerte es que le entregaron el cuerpo a los padres metido en una caja de cartón y no tuvieron ninguna ayuda institucional para su traslado hasta la comunidad”.

Explicó que la niña vivía en una ranchería ubicada en el corregimiento de Nazareth en la Alta Guajira, de donde fue rescatada el 6 de julio. 

La menor había llegado con malas condiciones generales, con desnutrición aguda severa, fiebre y dificultad respiratoria, por lo que fue atendida de inmediato, hasta este 8 de agosto. La EPS a la cual estaba afiliada es Anas Wayuu.

“Es inhumano lo que pasa con nuestros niños que siguen muriendo a pesar de que hemos insistido en buscar soluciones para evitarlo”, manifestó Rojas. 

Clínica se pronuncia

“Ninguna IPS habilitada en todo el territorio nacional puede entregar el cuerpo sin vida de una persona (menor o adulta) a sus familiares de manera directa para su retiro de la institución, debido a una disposición legal. Además, los cadáveres deben tener su cadena de traslado segura por los protocolos sanitarios establecidos en protección a la comunidad en general”.

Así respondió la Clínica de la Costa a través de un comunicado luego de que se diera a conocer la denuncia sobre la supuesta entrega del cadáver de una menor de la etnia wayuu en una caja de cartón.

Sobre el particular, el centro asistencial indicó que la menor, fallecida el día 8 de agosto, fue entregada a Servicios de Protección Vida Barranquilla Ltda. al día siguiente debido a que los familiares manifestaron no tener recursos económicos para su retiro.

Por su parte, Luis Enrique González, representante de Servicios de Protección Vida Barranquilla, expresó que el féretro en el que se puso el cuerpo sin vida de la niña “sí se metió en  una caja porque iban a viajar y ese es el protocolo que se sigue”.

HRW se pronuncia

A través de un mensaje en Twitter, José Miguel Vivanco, director de Human Rights Watch para las Américas  se pronunció ante la imagen de los familiares cargando una caja. 

“Recibimos denuncia sobre que hospital en Barranquilla habría entregado niño Wayuu fallecido x desnutrición en caja de cartón. Sin palabras”, señaló Vivanco.

Mi ideología de género – la diaria – otras miradas

La ideología de género de la jerarquía de la iglesia católica no deja que los curas tengan pareja ni que las mujeres den misa. Pero dejó que, durante décadas, sacerdotes y obispos violaran a niños y niñas, haciéndose cómplice de los criminales, y aún hoy, cuando se empiezan a conocer los nombres, pretende que las denuncias no lleguen a la Justicia penal.

Su ideología de género nos dice desde hace siglos que las mujeres debemos llegar vírgenes al matrimonio, que no hay que usar anticonceptivos ni abortar ni divorciarse aunque haya violencia y violación. Esa ideología de género es la que provocó innumerables muertes cuando recomendaba abstinencia en vez de preservativos, en plena epidemia de VIH.

Es una ideología de género conservadora y retrógrada que alimenta la discriminación, el machismo y el odio. Es la que hace que los varones crean que las mujeres son de su propiedad y que por eso pueden golpearlas y matarlas.

En esa misma ideología de género de la jerarquía de la iglesia católica, en la que la mujer debe obediencia al varón, se basaron gobernantes y poderosos para, durante siglos, imponernos una sociedad en la que las mujeres no podíamos estudiar, ni votar, ni tener bienes a nuestro nombre, ni ganar el mismo salario que los hombres, y tantas injusticias más.

Por eso, mi ideología de género es feminista, sí. Pulsar sobre el enlace

https://ladiaria.com.uy/articulo/2017/8/mi-ideologia-de-genero/#!